La calidad de agua que se emplea en los laboratorios de análisis microbiológico, físico-químico, clínico, etc. es determinante en la calidad de sus resultados. Siendo el agua, el componente mayoritario de las soluciones empleadas en los laboratorios, se hace indispensable el uso de agua de la mejor calidad y pureza, con la cual se tenga la absoluta certeza de la ausencia de contaminantes y componentes que puedan interferir en los resultados de los análisis.

